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11
AGO
2018

Duelo de mascotas en niños/as

 

Mi nombre es Sandra Sánchez y soy psicóloga experta en procesos de duelo de personas y animales.

Son muchas las personas que me preguntan por los procesos de duelo de animales y entre las preguntas que me llegan por email, en persona, redes sociales o Skype, una de las que más resuena es:

¿Cómo se lo decimos a…?

 

Y en esos puntos suspensivos se encuentra el nombre de un niño o de una niña enfrentándose a la pérdida de un compañero animal.

No tengo respuestas mágicas, ojalá las tuviese para poder aliviar el dolor al perder un animal incluido mi propio dolor.

Para las personas los compañeros animales son integrantes de la familia y en el caso de los/as niños/as son como un/a mejor amigo/a en muchos casos.

 

Niño mirando a su gato

 

Las pautas que puedo aportaros en este artículo son muy generales ya que comunicar la noticia depende de muchos factores: en qué momento vital se encuentran las personas, cuál es la noticia exacta que tenemos que transmitir (es un fallecimiento o tenemos que tomar decisiones veterinarias), las edades de las personas y animales implicados, cómo han ocurrido los hechos, la vinculación animal-ser humano, etc.

 

Pero me animo a aportaros unas pautas generales aconsejables:

 

Compartir la noticia y el dolor: es una de las partes más dolorosas pero es importante informar.

 

Dar la noticia en un espacio estando solos/as, donde sea un espacio de seguridad, se esté cómodo y no haya distracciones.

 

Tal como hay que hacer con cualquier tema complicado, hay que averiguar cuanta información necesita escuchar el/la niño/a, según su edad, madurez y experiencia de vida.

 

Si su compañero animal es muy mayor o tiene una enfermedad persistente, considerar hablar antes de que fallezca. Si se decide acompañar mediante una inyección se puede hablar con frases como:

 

  • Los/as veterinarios/as han hecho todo lo posible

  •  No va a  mejorar

  • Es la manera más compasiva de aliviar el dolor que sufre nuestro compañero animal

 

Se pueden usar verbos como “muerte”, “morir”, o hablar de que “el/la veterinario/a le dará a nuestro compañero animal una inyección que primero le dormirá y después hará que su corazón deje de latir”.

 

No es positivo decir frases como “lo van a poner a dormir” ya que depende de la literalidad de el/la niño/as puede crear expectativas erróneas.

 

Si la muerte del compañero animal es más abrupta, explique con calma lo que ocurrió.

 

 

No endulzar lo que ocurrió a través de una mentira.

 

Si el niño/a pregunta qué le ocurre a un animal cuando muere, hay que tratar  de recurrir a la propia comprensión de la muerte, la cual incluye su correspondiente punto de vista espiritual. Puesto que nadie sabemos lo que realmente pasa un honesto “no sé” puede ser una respuesta adecuada.

 

Ayudar a el/la niño/a a sobrellevar la situación:

 

Ayude a comprender que es natural sentir muchas emociones y que no está mal no querer hablar de ellas al principio y que estaremos allí cuando esté listo/a para hablar.

 

No se sienta obligado/a a ocultar su tristeza por la pérdida de un compañero animal. Si demostráis vuestros sentimientos y se habla abiertamente estaréis mostrando un ejemplo sano, sincero y natural. Haciendo de la muerte una etapa vital.

 

Tras el fallecimiento integrar la pérdida en el día a día:

 

 Compartan historias acerca de las aventuras o los momentos graciosos de su compañero animal. También podríais hacer alguna cartulina, álbum de fotos o dibujos.

 

Tal vez, lo más importante es que se hablé de la mascota con frecuencia y con amor. Si bien el dolor en algún momento pasará, los buenos recuerdos permanecerán para siempre.

 

 

En caso de volver a integrar un nuevo miembro animal en la familia, no hacerlo como reemplazo, ni de forma abrupta; sino que hay que considerar la situación y valorarlo muy bien. Para ello, podéis contar con nuestro compañero Raúl, de Mr. Hueso.

 

Y por supuesto, si precisas que desde el equipo de Espacio Ítaca os acompañemos en este proceso contacta con nosotros/as, seas de donde seas, ya que atendemos consultas en persona, y de forma online vía Skype.

 

Puedes también leer el artículo del mes pasado de mi compañero Sergio Miguel donde hablábamos de cómo dar malas noticias en general a la población infantojuvenil.

 

Este artículo se lo dedico a Reggaetona, una de mis cobayas fallecida en junio de este año. Con todo mi amor para mi niña interior.

 

 

 

Artículo redactado por la psicóloga experta en procesos de duelo Sandra Sánchez Muñoz, colegiada A-1951, en agosto de 2018

 

 

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