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ENE
2017

Colaboración en artículo sobre amaxofobia en la revista de la DGT

La Dirección General de Tráfico publica una revista mensual con aspectos relacionados con el tráfico y la seguridad vial, donde se incluyen reportajes, investigaciones, noticias y consejos.

En el número 288 del mes de diciembre, que se publica en enero de 2017,  incluyen un artículo sobre la amaxofobia o lo que es lo mismo el miedo irracional a conducir, en el que ha colaborado Sandra Sánchez, psicóloga y gerente de Espacio Ítaca, junto a Joan Miquel Gelabert, especialista en Psicología Clínica del Hospital Quirón Palmaplanas de Palma y director científico de Psious.

La amaxofobia es una patología que afecta a entre un 4% y un 7% de los conductores españoles, 1.5 millones de personas, cuanto hablamos de amaxofobia incapacitante, que les impide ponerse al volante de un vehículo. Pero la cifra de conductores españoles que reconocen tener miedo a conducir en ciertas circunstancias relacionadas con el mal tiempo, la densidad del tráfico, nocturnidad y en trayectos nuevos, entre otros factores, se eleva a los 8.5 millones de personas, el 33% de los conductores de España.

El periodista David Losa realizó durante el 2016 una investigación al respecto, contactando con Psious, empresa que ha diseñado un software de realidad virtual para el tratamiento de fobias y exposiciones a estímulos, con el que profesionales de la psicología pueden trabajar de forma controlada, medida y evaluada, las mismas circunstancias que a sus usuarios les causan la fobia, para reducir paulatinamente su reacción hacia ellas.

Espacio Ítaca desde el 2016 trabajamos en colaboración con Psious y su sistema de realidad virtual para el tratamiento de esta y de otras fobias, consiguiendo grandes resultados con las personas tratadas hasta ahora, también con personas con diversidad funcional intelectual, con las que podemos presentar situaciones que les causan mucho rechazo de forma controlada y progresiva, de menos a más, eligiendo el nivel de estímulos y dificultad, midiendo sus pulsaciones para tener un feedback de su nivel de ansiedad.

Puedes conocer más sobre nuestros servicios psicológicos de tratamientos de fobias en este enlace a una noticia publicada en nuestra web en el mes de mayo de 2016.

 

«El tratamiento habitual de este tipo de fobias se realiza con técnicas cognitivo-conductuales y consta de tres etapas: la toma de conciencia de la conducta; las técnicas de afrontamiento, relajación y control del pensamiento catastrofista; y la exposición progresiva a lo que nos produce miedo. La realidad virtual nos ayuda en el segundo paso –hay escenarios creados para la relajación y el control de la respiración–, y, sobre todo, en la exposición, ya que el paciente de amaxofobia afronta las situaciones que le producen ansiedad de forma controlada”, explica Sandra Sánchez, psicóloga y gerente de Espacio Itaca (Zaragoza), y experta en el tratamiento de esta fobia.

 

PERFIL AMAXOFÓBICO.

La casuística de pacientes con amaxofobia es compleja, pero, “como en todas la fobias, viene predeterminada por factores genéticos y de ambiente”, continua Sánchez. De todas formas, “aunque hay actitudes coincidentes. Suelen ser personas perfeccionistas, controladoras, con un pensamiento rígido, un reducido nivel de tolerancia a la frustración y actitudes a la defensiva sobre el tráfico (me van a pitar, no voy a poder aparcar…). Además, les cuesta tomar decisiones rápidamente”.

Aunque, en concepto, el tratamiento de fobias mediante la terapia de exposición progresiva sea similar en todos los casos, las diferencias en su aplicación tiene mucho que ver con la existencia de tres grandes grupos de amaxofóbicos: “Los que han tenido una experiencia traumática con el coche –un accidente– y a partir de ese momento han dejado de conducir o han limitado el uso del coche; los que sufren estrés por aspectos ajenos a la conducción pero que comienzan a sufrir episodios de ansiedad al volante; y los que tienen miedo por inseguridad, algunos de los cuales son personas que disponen del permiso de conducción desde hace menos de dos años y otros que, pese a tenerlo desde hace más tiempo, no han llegado a conducir nunca regularmente”, advierte Sandra Sánchez.

Lo relevante respecto a la terapia entre estos grupos radica en que, en los dos primeros, las personas han asumido unas habilidades al volante, y mientras que en el tercero, por lo general, no han llegado a tener esa destreza, lo que acrecienta la sensación de inseguridad.

Si quieres que te ayudemos escríbenos a info@espacioitaca.com y estudiaremos tu caso.

 

 Puedes ver y descargar el artículo completo en este enlace