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19
MAR
2020

Mi mente en cuarentena

aparece una persona cansada apoyada en la mesa durmiendo y en el fondo las estrellas y que forman un pez

Actualmente estamos viviendo un estado de crisis sanitaria mundial que nos ha llevado a tener que permanecer en casa en cuarentena. Es fundamental nuestra colaboración para que podamos entre todos/as conseguir que el COVID-19 no se siga propagando.

 

A consecuencia de ella, la actitud que teníamos antes de vivenciar esta situación se ha metido en nuestras casas. El neoliberalismo y el “tú puedes hacer más”, está haciendo de nuestros días una autoexplotación aún mayor que antes de esta situación.

Ahora nos proponemos ritmos maratonianos sin salir de casa. Hay tutoriales, vídeos, directos de redes sociales, consejos, artículos, etc donde nos invitan a aprender todo lo posible y a mantenernos ocupados a un ritmo frenético.

A hacer todo aquello que no has podido hacer antes, bajo el lema “ahora tienes tiempo” y lo cierto es que parece que el tiempo nos lo estamos comiendo a dentelladas.

 

Por ello, quería escribir este artículo ya que si nuestro cuerpo debemos ponerlo en cuarentena, nuestra mente no iba a ser menos. De ahí, la analogía como de la conexión digital de poner nuestra mente en modo “avión”.

 

No podemos estar tan conectados/as si nos encontramos en una sociedad que nos está pidiendo un “modo avión”.

 

¿Qué es el modo avión del teléfono?

El modo avión de tu dispositivo móvil es un tipo de ajuste que puedes activar en cualquier momento, y que suele venir en los accesos rápidos del dispositivo. Cuando lo activas, el modo avión desconecta todas las conexiones inalámbricas de tu dispositivo.

 

¿Qué significa la cuarentena?

Aislamiento preventivo a que se somete durante un período de tiempo, por razones sanitarias, a personas o animales .

 

¿Cómo podemos unir estos dos conceptos en el caso del bienestar psicológico?

Ahora debemos ajustarnos, desconectarnos de un estado de constante flujo y conseguir prevenir estados emocionales que pueden producirse ante esta situación de crisis mundial.

Porque no podemos negar la evidencia, y es que una cuarentena nos trae estados emocionales. En la televisión no paramos de escuchar “que esto nos va a hacer más fuertes” pero lo cierto, es que esto nos hace estar en una situación de vulnerabilidad y cuanto antes seamos más conscientes, antes podremos prevenir dificultades de índole emocional.

 

Una cuarentena nos trae una serie de efectos como pueden ser sentir agotamiento, desapego o estados de apego difíciles, procesos de ansiedad, cambios de humor, irritabilidad e ira, problemas de sueño como es el insomnio, capacidad cognitiva mermada con poca concentración, estados actitudinales de indecisión, e inclusive trastornos emocionales, depresión, síntomas de estrés postraumático.

 

¿Este artículo pretende generar malestar, ser negativista o poner a las personas en un estado de alerta emocional? No.

Este artículo pretende hacer consciente a la población de que estados emocionales son los habituales ante una situación anormal y extraordinaria como es un confinamiento. Aportando recursos, para poder conseguir que entre todos/as este aislamiento extinga el contagio del COVID-19.

 

Herramientas ante esta situación:

  1. Asumir la realidad y proponernos hacer lo correcto

  2. Planifícate en base a la nueva realidad. Recordando que para tu equilibrio emocional y físico diario debes:

  • Cada día debes destinar 12 horas al autocuidado cuyas actividades son aquellas destinadas al cuidado de tu propio cuerpo (higiene, alimentación, vestirse, sueño/ descanso, etc).

  • 10 horas a la productividad que son actividades más complejas que se realizan por obligatoriedad o compromiso con terceros/as o con uno/a mismo/a (colada, preparar comida, tareas de casa, cuidado de otras personas y animales, juego (en caso de niños/as), trabajo, voluntariado, estudio, etc)

  • 2 horas a ocio cuyas actividades son aquellas que favorecen el esparcimiento personal. Dependen de la significación de la actividad para cada persona y de sus intereses (ej: lectura, pintura, música, deporte, bricolaje, etc)

  1. Evita la infoxicación, es decir, el exceso de información.

  2. Mantén los contactos y tu círculo social activo dentro de la situación actual y teniendo en cuenta las medidas que debemos adoptar.

  3. Haz ejercicio físico y muévete en casa.

  4. Trata de no pensar en plazos ni fechas

  5. Si es necesario pide ayuda profesional

 

Y por favor, no es necesario que estés haciendo todo el rato cosas. Estamos en cuarentena. Pongamos nuestra mente en modo avioneta.

 

Artículo escrito en marzo de 2020 por Sandra Sánchez Muñoz, Psicóloga homologada Sanitaria, nº A-1951. Profesora Asociada en la Universidad de Zaragoza área de Psicobiología, en el Grado de Psicología: Neuropsicología y en el Máster de Psicología General Sanitaria: Neuropsicología Clínica, Neuropsicología del Envejecimiento y Psicofarmacología Clínica.

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