desarrollo personal archivos - Espacio Itaca https://espacioitaca.com Centro Sanitario de Psicología Mon, 26 Aug 2019 10:18:02 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.9.2 Desarrollo Personal ¿La trampa del éxito? https://espacioitaca.com/desarrollo-personal-la-trampa-del-exito/ https://espacioitaca.com/desarrollo-personal-la-trampa-del-exito/#respond Mon, 26 Aug 2019 10:05:57 +0000 http://espacioitaca.com/?p=7493   Vivimos en la era de las tecnologías, la rapidez y la inmediatez. La sociedad necesita las cosas ya sea el momento que sea. El consumo y el constante interés por el crecimiento económico ha extrapolado este deseo a otros aspectos de la vida, como nuestro propio crecimiento y desarrollo personal.   Ser mejores, constantemente. Salir de nuestra zona de confort, conseguir un mejor trabajo, comenzar un nuevo máster, ser mejores padres/madres, conseguir la serenidad y paz constante. Vivir rápido y con muchas cosas que hacer, pero con una sonrisa porque la felicidad se elige y va por dentro ¿no?     Nadie habla de límites, de espacios de descanso, de parar o incluso de comprender lo que podemos conseguir y no. Necesitamos comprender como funcionan nuestras emociones y pensamientos y como interaccionan con las conductas porque si no, caeremos en la trampa de pedirnos cosas que no nos podemos pedir.   Con esto no quiero decir que el desarrollo personal esté mal y no tenga ningún sentido. Hay aspectos del desarrollo personal que tienen un enfoque de autoconocimiento, crecimiento y cambio que todas las personas necesitamos en un momento dado en nuestras vidas. ¡Y los cambios también son buenos!   Por tanto, mi objetivo con este artículo de opinión es hablar de mitos y realidades. Acotar la definición y clarificar qué es y qué no es el desarrollo personal  ¿Comenzamos?   Mito 1: El desarrollo personal es conseguir la imperturbabilidad emocional y la serenidad permanente     Muchas veces encuentro que las personas buscan la sensación de paz y equilibrio constante. Pensamos que el desarrollo personal consiste en eso, conseguir que nada te afecte y seas el dueño o la dueña de tu estado de bienestar.   Eso no es posible. El equilibrio constante no existe. Las personas somos el equilibrio en desequilibrio. Vivimos cambios, situaciones complejas, noticias o situaciones cotidianas del día a día que provocan cambios en nuestro estado de ánimo o en nuestra forma de pensar. Cualquier situación puede provocar un pensamiento automático que no puedes controlar. Una noticia impactante nos va a provocar una emoción que no podemos borrar o eliminar de golpe.   Todo forma parte de un proceso y con el tiempo, a rasgos generales, la situación se regula y vuelves al equilibrio. Es cierto, no nos sucede con todo y aquí está la clave. Seguro que has tenido un pensamiento esta mañana al que no le has dado importancia sobre el tiempo que hacía esta mañana pero al no tner una gran implicación emocional ni vital para ti, se ha ido. Al igual que has podido sentir una emoción sobre el clima y no te habrá durado mucho o no le habrás dado casi importancia.   La dificultad surge con lo que nos impacta emocionalmente, con lo que nos afecta o nos preocupa. En estos casos, los pensamientos no se van tan rápido y las emociones tampoco. Porque necesitamos atenderlo, tiene importancia e impacto en nuestras vidas y no podemos caer en el reduccionismo absurdo de que tú dedices lo que te afecta.   Esto no quiere decir que no se pueda trabajar, es decir, un miedo que nos bloquea a tomar una decisión es lógico que esté como también lo es que nos lancemos a ello y tomemos esa decisión con menos miedo. Como poder conseguir que algo que nos provoque tristeza días, nos termine ocupando horas o minutos.   En definitiva, nos podemos regular, pero no eliminar todo de cuajo desde la actitud.   Mito 2: ¡Sal de tu zona de confort!     Muchas veces este mensaje nos bombardea. Ponte nuevos retos, objetivos y metas. Todos los años una nueva. Crece y no te acomodes, no pares hasta que lo bueno sea mejor y lo mejor sea perfecto.   La zona de confort es una zona de comodidad y seguridad ¿por qué eliminarla? Cuanto nos cuesta muchas veces construirla. Encontar un espacio de seguridad con tu entorno, tu situación personal y laboral como para que ahora me tenga que estar saliendo todo el rato de ella. ¡No me fastidies!   ¿Qué pasa con acomodarnos y estar agusto? ¿No podemos? ¿Por qué tengo que superarme todo el rato? ¿Qué necesidad tengo? Piensa en la última vez que fuiste feliz y no fue por un logro ¿Qué ha surgido? ¿Una cena con amistades, una tarde en el parque, un paseo tranquilo? Que poco estamos conectados/as a esa sensación y que buena y bonita es ¿no crees? No podemos enfocar todo en los logros constantes.   Otra cosa muy distinta, es que algo en lo que te has sentido cómodo/a siempre ya no sea así y quieras provocar un cambio y superar la barrera que te frena. Pero para eso, la zona de confort en ese área se ha tenido que convertir en disconfort. Lo que te daba comodidad y seguridad, ya no te lo da quieres algo nuevo ¡genial! Te invitamos a que leas nuestro artículo sobre los cambios. Pincha aquí.   Mito 3: Pretender que una dificultad se supere para siempre     ¿Acaso podemos conseguir eliminar cualquier malestar emocional por una infancia traumática? ¿De verdad superar una fobia va a consistir en eliminar cualquier resquicio de miedo?   Otra situación bastante común es decir: ¿Por qué, si llevo AÑOS con esto, aún sigo sin superarlo?   Aquí hay dos trampas, en vez de una:   La primera, creer que un conflicto emocional serio se llega a superar o solucionar al 100% alguna vez. Pero ¿es que acaso hace falta esto para un estado de bienestar? ¡No, para nada! Podemos tener momentos magníficos a pesar de nuestros conflictos.   Y la segunda trampa, es considerar que porque no estamos en la línea de meta no hemos avanzado nada. En cada momento estamos en un lugar diferente, un poquito más lejos del punto de partida. Esto es lo que tenemos que mirar.   Una persona que crece interiormente se olvida de la idea de que hay «un punto de llegada» y sabe que cuanto más se […]

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Vivimos en la era de las tecnologías, la rapidez y la inmediatez. La sociedad necesita las cosas ya sea el momento que sea. El consumo y el constante interés por el crecimiento económico ha extrapolado este deseo a otros aspectos de la vida, como nuestro propio crecimiento y desarrollo personal.

 

Ser mejores, constantemente. Salir de nuestra zona de confort, conseguir un mejor trabajo, comenzar un nuevo máster, ser mejores padres/madres, conseguir la serenidad y paz constante. Vivir rápido y con muchas cosas que hacer, pero con una sonrisa porque la felicidad se elige y va por dentro ¿no?

 

 

Nadie habla de límites, de espacios de descanso, de parar o incluso de comprender lo que podemos conseguir y no. Necesitamos comprender como funcionan nuestras emociones y pensamientos y como interaccionan con las conductas porque si no, caeremos en la trampa de pedirnos cosas que no nos podemos pedir.

 

Con esto no quiero decir que el desarrollo personal esté mal y no tenga ningún sentido. Hay aspectos del desarrollo personal que tienen un enfoque de autoconocimiento, crecimiento y cambio que todas las personas necesitamos en un momento dado en nuestras vidas. ¡Y los cambios también son buenos!

 

Por tanto, mi objetivo con este artículo de opinión es hablar de mitos y realidades. Acotar la definición y clarificar qué es y qué no es el desarrollo personal  ¿Comenzamos?

 

Mito 1: El desarrollo personal es conseguir la imperturbabilidad emocional y la serenidad permanente

 

 

Muchas veces encuentro que las personas buscan la sensación de paz y equilibrio constante. Pensamos que el desarrollo personal consiste en eso, conseguir que nada te afecte y seas el dueño o la dueña de tu estado de bienestar.

 

Eso no es posible. El equilibrio constante no existe. Las personas somos el equilibrio en desequilibrio. Vivimos cambios, situaciones complejas, noticias o situaciones cotidianas del día a día que provocan cambios en nuestro estado de ánimo o en nuestra forma de pensar. Cualquier situación puede provocar un pensamiento automático que no puedes controlar. Una noticia impactante nos va a provocar una emoción que no podemos borrar o eliminar de golpe.

 

Todo forma parte de un proceso y con el tiempo, a rasgos generales, la situación se regula y vuelves al equilibrio. Es cierto, no nos sucede con todo y aquí está la clave. Seguro que has tenido un pensamiento esta mañana al que no le has dado importancia sobre el tiempo que hacía esta mañana pero al no tner una gran implicación emocional ni vital para ti, se ha ido. Al igual que has podido sentir una emoción sobre el clima y no te habrá durado mucho o no le habrás dado casi importancia.

 

La dificultad surge con lo que nos impacta emocionalmente, con lo que nos afecta o nos preocupa. En estos casos, los pensamientos no se van tan rápido y las emociones tampoco. Porque necesitamos atenderlo, tiene importancia e impacto en nuestras vidas y no podemos caer en el reduccionismo absurdo de que tú dedices lo que te afecta.

 

Esto no quiere decir que no se pueda trabajar, es decir, un miedo que nos bloquea a tomar una decisión es lógico que esté como también lo es que nos lancemos a ello y tomemos esa decisión con menos miedo. Como poder conseguir que algo que nos provoque tristeza días, nos termine ocupando horas o minutos.

 

En definitiva, nos podemos regular, pero no eliminar todo de cuajo desde la actitud.

 

Mito 2: ¡Sal de tu zona de confort!

 

 

Muchas veces este mensaje nos bombardea. Ponte nuevos retos, objetivos y metas. Todos los años una nueva. Crece y no te acomodes, no pares hasta que lo bueno sea mejor y lo mejor sea perfecto.

 

La zona de confort es una zona de comodidad y seguridad ¿por qué eliminarla? Cuanto nos cuesta muchas veces construirla. Encontar un espacio de seguridad con tu entorno, tu situación personal y laboral como para que ahora me tenga que estar saliendo todo el rato de ella. ¡No me fastidies!

 

¿Qué pasa con acomodarnos y estar agusto? ¿No podemos? ¿Por qué tengo que superarme todo el rato? ¿Qué necesidad tengo? Piensa en la última vez que fuiste feliz y no fue por un logro ¿Qué ha surgido? ¿Una cena con amistades, una tarde en el parque, un paseo tranquilo? Que poco estamos conectados/as a esa sensación y que buena y bonita es ¿no crees? No podemos enfocar todo en los logros constantes.

 

Otra cosa muy distinta, es que algo en lo que te has sentido cómodo/a siempre ya no sea así y quieras provocar un cambio y superar la barrera que te frena. Pero para eso, la zona de confort en ese área se ha tenido que convertir en disconfort. Lo que te daba comodidad y seguridad, ya no te lo da quieres algo nuevo ¡genial! Te invitamos a que leas nuestro artículo sobre los cambios. Pincha aquí.

 

Mito 3: Pretender que una dificultad se supere para siempre

 

 

¿Acaso podemos conseguir eliminar cualquier malestar emocional por una infancia traumática? ¿De verdad superar una fobia va a consistir en eliminar cualquier resquicio de miedo?

 

Otra situación bastante común es decir: ¿Por qué, si llevo AÑOS con esto, aún sigo sin superarlo?

 

Aquí hay dos trampas, en vez de una:

 

La primera, creer que un conflicto emocional serio se llega a superar o solucionar al 100% alguna vez. Pero ¿es que acaso hace falta esto para un estado de bienestar? ¡No, para nada! Podemos tener momentos magníficos a pesar de nuestros conflictos.

 

Y la segunda trampa, es considerar que porque no estamos en la línea de meta no hemos avanzado nada. En cada momento estamos en un lugar diferente, un poquito más lejos del punto de partida. Esto es lo que tenemos que mirar.

 

Una persona que crece interiormente se olvida de la idea de que hay «un punto de llegada» y sabe que cuanto más se conozca a sí mismo/a, más irá profundizando en las raíces y causas de ese conflicto, con lo cual éste quizás no desaparece pero sí lo entendemos mejor. Crecer es armarse de paciencia y disfrutar el camino.

 

Por tanto, y para concluir, el desarrollo personal SÍ ES:

  1. Caminar por la vida escuchando nuestras necesidades.

  2. Eliminar esta idea absurda de que tenemos que ser perfectos/as o superar todas nuestras sombras, mientras estemos en camino y comprendiéndonos, está más que bien.

  3. Entender que la conexión con nosotros/as es primordial ¡y la desconexión, a veces, también!

 

Si necesitas ayuda con algunos de estos aspectos, puedes consultar a nuestro servicio terapéutico en info@espacioitaca.com o al 655 687 900. Conoce nuestro servicio pinchando aquí

 

Artículo redactado por nuestro psicólogo Sergio Miguel Bellosta, nº de colegiado A-2815

 

 

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¿Qué es el Trabajo Social? https://espacioitaca.com/que-es-el-trabajo-social/ https://espacioitaca.com/que-es-el-trabajo-social/#comments Sat, 16 Feb 2019 18:47:57 +0000 http://espacioitaca.com/?p=6927   El trabajo social es una profesión estructural y de amplia dimensión. Suele asociarse a ámbitos muy concretos, como Servicios Sociales, pero nada más lejos de su gran capacidad de intervención, ciencia, beneficios y eficacia profesional.   En Espacio Ítaca se cuenta con ésta base disciplinaria, como una intervención sobre ciertos factores relacionados a las interacciones de las personas con sus entornos. Conoce aquí nuestro servicio de Trabajo Social Es decir, es un trabajo social sistémico: tenemos en cuenta al individuo (sus necesidades de cambio) y su entorno. Y además, forma parte del equipo interdisciplinar del centro, para trabajar en cada intervención en la mejora de la calidad de vida de las personas que acuden. Con él, se busca favorecer el desarrollo de vínculos humanos funcionales (saludables) y fomentar cambios sociales que deriven en un mayor bienestar para las personas. [Los principios de la justicia  social, los derechos humanos, la responsabilidad colectiva y el respeto a la diversidad son fundamentales para hablar de “Trabajo Social”, y en nuestro centro, éstas características son imprescindibles] Puede decirse, por lo tanto, que ésta disciplina tiene muchísimas de acceso, pero en definitiva, siempre está orientado a las relaciones que los sujetos mantienen con sus ambientes.   Mi nombre es Nuria Embid y soy  la Trabajadora Social de Espacio Ítaca experta en Intervención Familiar y Sistémica (colegiada 2600) y me encanta serlo. Aunque aún me gusta más, tener este espacio para explicar mi profesión y su aplicación en éste ámbito tan concreto. Para empezar cabe decir que: “La finalidad de este oficio, es que cada ser humano, pueda desarrollarse de forma plena; por extensión, el trabajo social logra cambios a nivel individual, de pareja, familiar, comunitario, social y global” Sin embargo, esta disciplina a la que me uní hace tiempo, es aún desconocida. Para saber qué es y qué beneficios trae, es muy necesario explicar cada área y sus potencialidades.   ¡ Vamos a ello ¡     EL TRABAJO SOCIAL PARA LAS PERSONAS.   Te atiende a través de las 5 «T»:  Te acompaña en la obtención de cambios relacionales: para conseguir cambios en tu forma de relacionarte, con otras personas, vínculos, grupos y entornos. Te enseña a prevenirte del “mal-estar”: para evitar situaciones que pueden generarte problemas en ti o tu ambiente. Te ayuda en tu propia planificación de nuevas metas: conseguir ordenar y planificar “pasos” a dar en una actuación determinada. Te inserta en tu entorno familiary/o social: lograr que te sientas incluido/a en algunos ambientes, sintiéndote parte de esta sociedad y rescatar así tu sentido de pertenencia. Te empodera: promover tu cambio y tu desarrollo social, así como tu fortalecimiento y liberación.       EL TRABAJO SOCIAL PARA LAS FAMILIAS.   Conoce, gestiona y promociona los recursos existentes en ti y en tu entorno familiar y social (relaciones significativas). Este es el servicio de Intervención Familiar y Sistémica. Se pueden atender tus cambios relacionales, mal estar, metas, conflictos, novedades, inserción, pérdidas, empoderamiento y cualquier circunstancia a nivel individual, de pareja y familiar. Y para mejorar esta intervención, si se necesita, se aplica el trabajo social en red (coordinación con otros profesionales/recursos), para atenderte de forma holística y sistémica.       Es, por tanto, un reconocido e innovador enfoque psicoterapéutico dirigido principalmente al sistema familiar como unidad social, basado en la Teoría General de Sistemas enunciada por Bertanlanffy. El énfasis está puesto en la dinámica de los procesos de comunicación, en las interacciones entre los miembros del sistema y los subsistemas que lo componen. Siendo esta, la base común con el Trabajo Social.   Específicamente, la terapia familiar, se puede desarrollar desde diferentes ámbitos: La psicoterapia (ejercida exclusivamente por profesionales de la psicología) La terapia psicoeducativa o pedagógica (que se basa en cambios conductuales a través de la educación en valores y mejora de habilidades relacionales). Esta es ejercida por psicólogos/as, trabajadores/as sociales, mediadores/as, educadores/as sociales, etc.).     El equipo profesional cuenta con 2 profesionales del ámbito de la psicología y una profesional del trabajo social, por lo que, en caso de necesidad, la “co-terapia” es fácilmente aplicable en Espacio Ítaca. Es decir, en función del “objeto de trabajo”, somos 2 profesionales presentes en la sesión.     Existen muy diferentes corrientes dentro de la terapia familiar sistémica y cuyas influencias teóricas están presentes en las sesiones de Ítaca: Escuela de Milán: Mara Selvini Palazzoli, Matteo Selvini, Luiggi Boscolo Escuela de Palo Alto (MRI): Paul Watzlawick, Don D. Jackson, Gregory Bateson , Janet Beavin Bavelas Escuela estructural: Salvador Minuchin Escuela estratégica: Jay Haley Terapia centrada en soluciones: Steve de Shazer, Insoo Kim Berg, Harry Korman, Ben Furman   Los principales objetivos de la terapia familiar son: La mejora del funcionamiento de la familia a diferentes niveles. El aumento de la comprensión mutua y el apoyo emocional entre los miembros de la misma. El desarrollo de estrategias de afrontamiento y habilidades de resolución de problemas ante diferentes dilemas y situaciones de la vida.   La terapia familiar y la práctica sistémica está especialmente indicada cuando el objetivo es mejorar la capacidad de los miembros de la familia para apoyarse mutuamente. Posibilitar que los miembros de la familia puedan usar más eficientemente sus recursos de apoyo puede ser vital para ayudarles a gestionar las fases de transición del desarrollo familiar o los acontecimientos vitales estresantes tales como una enfermedad grave o el fallecimiento de uno de sus miembros. En general, cualquier situación o problema que afecte a las relaciones entre los miembros de la familia, su funcionamiento y su rol de apoyo, puede beneficiarse de la terapia familiar sistémica. Así pues, se afirma: “Del mismo modo cualquier problema de una persona que afecte sus relaciones familiares y sus contextos más amplios se beneficiaría de un enfoque sistémico”   Involucrar a otros miembros de la familia de una persona  o de su red social en el tratamiento puede ayudar a evitar la patologización de ese individuo y también a abordar el problema de manera más eficaz. La terapia familiar puede ser útil en tiempos […]

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El trabajo social es una profesión estructural y de amplia dimensión. Suele asociarse a ámbitos muy concretos, como Servicios Sociales, pero nada más lejos de su gran capacidad de intervención, ciencia, beneficios y eficacia profesional.

 

En Espacio Ítaca se cuenta con ésta base disciplinaria, como una intervención sobre ciertos factores relacionados a las interacciones de las personas con sus entornos. Conoce aquí nuestro servicio de Trabajo Social

Es decir, es un trabajo social sistémico: tenemos en cuenta al individuo (sus necesidades de cambio) y su entorno.

Y además, forma parte del equipo interdisciplinar del centro, para trabajar en cada intervención en la mejora de la calidad de vida de las personas que acuden.

Con él, se busca favorecer el desarrollo de vínculos humanos funcionales (saludables) y fomentar cambios sociales que deriven en un mayor bienestar para las personas.

[Los principios de la justicia  social, los derechos humanos, la responsabilidad colectiva y el respeto a la diversidad son fundamentales para hablar de “Trabajo Social”, y en nuestro centro, éstas características son imprescindibles]

Puede decirse, por lo tanto, que ésta disciplina tiene muchísimas de acceso, pero en definitiva, siempre está orientado a las relaciones que los sujetos mantienen con sus ambientes.

 

Mi nombre es Nuria Embid y soy  la Trabajadora Social de Espacio Ítaca experta en Intervención Familiar y Sistémica (colegiada 2600) y me encanta serlo.

Aunque aún me gusta más, tener este espacio para explicar mi profesión y su aplicación en éste ámbito tan concreto.

Para empezar cabe decir que:

“La finalidad de este oficio, es que cada ser humano, pueda desarrollarse de forma plena; por extensión, el trabajo social logra cambios a nivel individual, de pareja, familiar, comunitario, social y global”

Sin embargo, esta disciplina a la que me uní hace tiempo, es aún desconocida. Para saber qué es y qué beneficios trae, es muy necesario explicar cada área y sus potencialidades.

 

¡ Vamos a ello ¡

 

 

EL TRABAJO SOCIAL PARA LAS PERSONAS.

 

Te atiende a través de las 5 «T»: 

  • Te acompaña en la obtención de cambios relacionales: para conseguir cambios en tu forma de relacionarte, con otras personas, vínculos, grupos y entornos.

  • Te enseña a prevenirte del “mal-estar”: para evitar situaciones que pueden generarte problemas en ti o tu ambiente.

  • Te ayuda en tu propia planificación de nuevas metas: conseguir ordenar y planificar “pasos” a dar en una actuación determinada.

  • Te inserta en tu entorno familiary/o social: lograr que te sientas incluido/a en algunos ambientes, sintiéndote parte de esta sociedad y rescatar así tu sentido de pertenencia.

  • Te empodera: promover tu cambio y tu desarrollo social, así como tu fortalecimiento y liberación.

 

 

 

EL TRABAJO SOCIAL PARA LAS FAMILIAS.

 

Conoce, gestiona y promociona los recursos existentes en ti y en tu entorno familiar y social (relaciones significativas).

Este es el servicio de Intervención Familiar y Sistémica.

  • Se pueden atender tus cambios relacionales, mal estar, metas, conflictos, novedades, inserción, pérdidas, empoderamiento y cualquier circunstancia a nivel individual, de pareja y familiar.

  • Y para mejorar esta intervención, si se necesita, se aplica el trabajo social en red (coordinación con otros profesionales/recursos), para atenderte de forma holística y sistémica.

 

 

 

Es, por tanto, un reconocido e innovador enfoque psicoterapéutico dirigido principalmente al sistema familiar como unidad social, basado en la Teoría General de Sistemas enunciada por Bertanlanffy. El énfasis está puesto en la dinámica de los procesos de comunicación, en las interacciones entre los miembros del sistema y los subsistemas que lo componen. Siendo esta, la base común con el Trabajo Social.

 

Específicamente, la terapia familiar, se puede desarrollar desde diferentes ámbitos:

  • La psicoterapia (ejercida exclusivamente por profesionales de la psicología)

  • La terapia psicoeducativa o pedagógica (que se basa en cambios conductuales a través de la educación en valores y mejora de habilidades relacionales). Esta es ejercida por psicólogos/as, trabajadores/as sociales, mediadores/as, educadores/as sociales, etc.).

 

 

El equipo profesional cuenta con 2 profesionales del ámbito de la psicología y una profesional del trabajo social, por lo que, en caso de necesidad, la “co-terapia” es fácilmente aplicable en Espacio Ítaca. Es decir, en función del “objeto de trabajo”, somos 2 profesionales presentes en la sesión.

 

 

Existen muy diferentes corrientes dentro de la terapia familiar sistémica y cuyas influencias teóricas están presentes en las sesiones de Ítaca:

  • Escuela de Milán: Mara Selvini Palazzoli, Matteo Selvini, Luiggi Boscolo

  • Escuela de Palo Alto (MRI): Paul Watzlawick, Don D. Jackson, Gregory Bateson , Janet Beavin Bavelas

  • Escuela estructural: Salvador Minuchin

  • Escuela estratégica: Jay Haley

  • Terapia centrada en soluciones: Steve de Shazer, Insoo Kim Berg, Harry Korman, Ben Furman

 

Los principales objetivos de la terapia familiar son:

  • La mejora del funcionamiento de la familia a diferentes niveles.

  • El aumento de la comprensión mutua y el apoyo emocional entre los miembros de la misma.

  • El desarrollo de estrategias de afrontamiento y habilidades de resolución de problemas ante diferentes dilemas y situaciones de la vida.

 

La terapia familiar y la práctica sistémica está especialmente indicada cuando el objetivo es mejorar la capacidad de los miembros de la familia para apoyarse mutuamente.

Posibilitar que los miembros de la familia puedan usar más eficientemente sus recursos de apoyo puede ser vital para ayudarles a gestionar las fases de transición del desarrollo familiar o los acontecimientos vitales estresantes tales como una enfermedad grave o el fallecimiento de uno de sus miembros.

En general, cualquier situación o problema que afecte a las relaciones entre los miembros de la familia, su funcionamiento y su rol de apoyo, puede beneficiarse de la terapia familiar sistémica. Así pues, se afirma:

“Del mismo modo cualquier problema de una persona que afecte sus relaciones familiares y sus contextos más amplios se beneficiaría de un enfoque sistémico

 

Involucrar a otros miembros de la familia de una persona  o de su red social en el tratamiento puede ayudar a evitar la patologización de ese individuo y también a abordar el problema de manera más eficaz.

La terapia familiar puede ser útil en tiempos de crisis y también con respecto a problemas de larga duración. También es efectiva para prevenir problemas como alteraciones del comportamiento, por ejemplo, la deriva hacia la delincuencia o en las crisis de salud mental.

 

Algunas de las cuestiones o situaciones en que una familia podría beneficiarse de la terapia familiar se enumeran a continuación:

  • Promoción de habilidades marentales y parentales

  • Necesidad de mejora del funcionamiento familiar/pareja

  • Experiencias traumáticas.

  • Situaciones de pérdidas y duelo en el núcleo familiar/pareja

  • En circunstancias de alteración de la vida familiar debido a conflictos.

  • Abuso del alcohol y otras sustancias.

  • Dificultades de comunicación intrafamiliar/pareja.

  • Problemas de pareja: separación y divorcio.

  • Salud infanto-juvenil, adolescente y adulta.

  • Cuestiones relacionadas con el ciclo vital familiar y etapas de transición.

 

 

EL TRABAJO SOCIAL COMO MEDIACIÓN DE PARTES EN CONFLICTO

 

 

Por otra parte, el trabajo social de Espacio Ítaca también tiene un perfil de “mediación”, por ello:

La mediación es un método alternativo de resolver conflictos, el cual tiene como finalidad intrínseca llegar a la solución integral de un conflicto entre partes (pueden ser dos o más personas), evitando de este modo, llegar a un situación rígida y de difícil solución.

 

El equipo profesional de Ítaca, desde la intervención sistémica, aplica herramientas específicas de medicación. Estos principios tienen un tinte concreto:

  • La confidencialidad

  • La voluntariedad de las partes a mediar

  • La oralidad entre las partes  y la plena comunicación entre las mismas

  • La imparcialidad del equipo mediador interviniente

  • La neutralidad del mismo frente a la materia traída a cuestión.

 

Se basa en  el diálogo individual y sistémico (pareja, familiar, grupo, social, territorial), el respeto, y el consenso para la convivencia. Consiste en facilitar el acercamiento de las partes enfrentadas y promover un proceso de negociación que permita arribar a un acuerdo consensuado y aceptado por las partes que ponga fin al conflicto.

 

 

 

La mediación se distingue de otros sistemas alternativos de resolución de conflictos como la conciliación y el arbitraje. La mediación se caracteriza por el principio de neutralidad y no reemplaza el papel protagonista de las partes en la elaboración del acuerdo.

La mediación adquiere características especiales según se trate de conflictos comunitarios, sociales o colectivos, familiares, de pareja o individuales.

Esta disciplina de mediación tiene mucho que ver con la siguiente especialidad del trabajo social e intervención sistémica de Espacio Ítaca.

 

 

 

EL TRABAJO SOCIAL EN TU TERRITORIO, BARRIO O MUNICIPIO

 

Proyectos Sociales y Proyectos Comunitarios.

  • El trabajo social, se ocupa principalmente de las demandas que el grupo o territorio necesita y promueve, además de planear administrar y supervisar proyectos en los que Espacio Ítaca interviene socialmente.

  • Facilitamos información y conexiones sociales con los organismos de recursos socio-económicos, educativos, de vivienda, empleo…para articular redes en el territorio, grupo, individuo, familia o entorno social en el que se interviene.

  • Desde el trabajo social se recibe, orienta, educa a personas, familias, grupos y comunidades en la solución pacífica de sus conflictos a través de una cultura de diálogo, mediación y concertación.

  • Organiza y capacita a la población con el fin de que puedan motivarse a la participación social.

  • Diseña actividades, evalúa estrategias para que la comunidad pueda intervenir de manera individual, grupal o comunitaria.

Te invitamos a conocer nuestros servicios de Intervención Comunitaria.

 

 

EL TRABAJO SOCIAL PARA GRUPOS

 

CREAMOS GRUPOS DE CARÁCTER SISTÉMICO O BIEN, APOYAMOS EN GRUPOS YA CREADOS

Desde el trabajo social sistémico se interviene creando grupos para potenciar a colectivos en riesgo de exclusión social o en crisis vitales, así pues, son:

  • Grupo de Adolescentes.

  • Grupo de mujeres.

  • Grupo de Duelo.

  • Grupo de Extraescolar de Desarrollo Emocional.

Conoce su funcionamiento en este enlace.

 

El trabajo social en grupo y sistémico de Ítaca, posibilita la participación social, ya que se crea un clima de confianza que favorece la incorporación y, por tanto, se crean las condiciones que sirven de soporte fundamental, no solo para el desarrollo de habilidades, sino también para actuar comprometidamente, lo que a su vez se traduce en una actitud responsable y en el crecimiento personal.

Además, estas mismas pautas son aplicadas en grupos ya creados y que necesitan apoyo, asesoramiento, desbloquear conflictos y continuar con su actividad. Son empresas, grupos de asociaciones, grupos de voluntariado, equipos técnicos, profesorado…etc.

En cada grupo, ya sea el que se promueve y se ofrece como servicio en Espacio Ítaca, como la atención grupal a domicilio, existe la posibilidad de trabajar en co-terapia (con profesionales de la psicología del equipo de Espacio Ítaca) o bien en intervención multidisciplinar.

Todos estos  proyectos de intervención grupal implican una serie de decisiones y elecciones como son:

  • Los objetivos (relacionados con ayudas a las personas y realizar una acción que produzca cambios individuales, familiares y/o sociales)

  • La composición (se tiene en cuenta que las personas que integren el grupo puedan ser atendidas juntas)

  • La participación de los miembros del grupo (semicerrados, puede incorporarse una nueva persona a mitad de proceso bajo supervisión y decisión profesional).

 

 

 

Mis funciones en este tipo de intervención y como trabajadora social experta en intervención sistémica, son muy claras:

  • ocupo un lugar central en el grupo ya que, por un lado, soy la cara visible de la institución y, por otro, soy una de las profesionales expertas.

  • Dependiendo de las características del colectivo atendido, mi profesionalidad tendrá un papel de educadora, moderadora, de liderazgo, interventora, apoyo a mi compañero/a profesional, … etc.

Sin bien es cierto, que siempre será la clara función de sensibilizar y motivar a las personas; formar el grupo a partir del trabajo individualizado; ayudar a formular objetivos; facilitar la participación; procurar que intervengan todos/as los/as participantes; ser objetiva; lograr que el grupo se autogestione; evitar que alguien acapare la reunión; reconducir la reunión si se desvía; utilizar técnicas de dinámica grupal; ayudar al grupo a evaluarse (y autoevaluarse), etc.

 

 

EL TRABAJO SOCIAL COMO HERRAMIENTA PARA REIVINDICAR

Y COMO PLUS EN ÍTACA, HACEMOS CO-EDUCACIÓN Y ACTIVISMO.

ME CONSIDERO ACTIVISTA SOCIAL

Consciente de las problemáticas sociales de nuestro entorno, junto con mis compañeros y compañera de Espacio Ítaca, nos convertimos en promotores/as y gestor/as de beneficios que mejoren la vida de nuestra sociedad.

Hablamos así de feminismo, activismo, performances, investigaciones, reivindicaciones y co-educación.

Aplicamos esta responsabilidad de cambio social en nuestras palabras, diseños de proyectos y todo aquello que sujete a cualquiera de nuestras intervenciones. Por lo tanto, también forma parte de mi profesión y sea probablemente, una de las características más importantes: “la expresión libre”, la cual hace de mi oficio, una profesión coherente y auténtica.

Realizamos actividades enfocadas al activismo y desarrollo social, conócelas en este enlace.

 

 

 

Si necesitas alguno de éstos servicios contacta con Espacio Ítaca:

info@espacioitaca.com

655687900

 

 

Artículo redactado por Nuria Embid Marco, trabajadora social y experta en Intervención Familiar y Sistémica

( Colegiada 2600).

 

 

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Creer, crea mi mundo y el tuyo https://espacioitaca.com/creer-crea-mi-mundo-y-el-tuyo/ https://espacioitaca.com/creer-crea-mi-mundo-y-el-tuyo/#respond Sun, 11 Mar 2018 17:39:10 +0000 http://espacioitaca.com/?p=6018   Si no se puede ser feliz en este mundo, Habrá que procurar, al menos, no ser tan desdichado/a. Arthur Schopenhauer ¿Alguna vez has sentido que tu mundo perdía el sentido? Somos seres viviendo situaciones diferentes con emociones muy variadas. ¿Qué te ha pasado hoy a ti? ¿qué me ha pasado hoy a mí? Recuerdo una película llamada «Corre Lola corre» que me enseñó mi gran amor de la vida cuando yo tenía unos 20 años. En la película se relataba una misma historia tres veces, pero en cada una la protagonista vivía un suceso al conseguir cambiar pequeños actos de ese día. Y he aquí, el gran misterio de nuestro día a día, ¿qué me va a pasar? ¿En el próximo segundo que sucederá? ¿De qué lado caerá la moneda? ¿será cruz o será cara?   Tenemos un repertorio de estrategias de distracción para que no se adueñe de nosotros/as el pensamiento constante de lo ambigua que es la vida. Aunque hay momentos que un pensamiento se instaura en nuestra mente como una semilla que crece. Un pensamiento catastrófico que tiene como hilo conductor un futuro incierto. Estos pensamientos pueden ser diferentes, como lo son las plantas: Hay pensamientos con mucha raíz y pensamientos con muy poca raíz. Hay veces que podemos podar nuestros pensamientos. Otras trasplantamos los pensamientos a otro lugar. Incluso hacemos injertos de pensamientos y se los pasamos a otra persona. Y es que somos buenos/as pensadores/as, nos han enseñado a ello: ¿os acordáis cuando nos mandaban a la silla de pensar por portarnos mal? Y así, como de repente ese pensamiento se instaura en nuestra mente y ocupa nuestro día a día  y se convierte en el mantra que hace eco en nuestra sociedad: «cogito ergo sum», que en español se traduce frecuentemente como «Pienso, luego existo», siendo más precisa la traducción literal del latín «pienso, por lo tanto soy». Un  planteamiento filosófico de René Descartes. el cual se convirtió en el elemento fundamental del racionalismo occidental. Hay que tener mucho cuidado con los pensamientos, los pensamientos dominan el mundo y crean dogmas. Al pensar, sentimos y ello nos lleva a actuar. Es como un engranaje. Un paso lleva al otro.   Una vez que un pensamiento ha quedado muy instaurado en mí, se crea una creencia. Y una creencia es una planta invasora, de rápido crecimiento que se adueña de toda luz y de la libertad de no tener competencia. Y entre todas las plantas las hay tóxicas. E aquí las creencias irracionales. Albert Ellis era fiel seguidor de la idea de que los pensamientos irracionales o pensamientos distorsionados conllevan a emociones irracionales y a su vez a conductas irracionales, toda una cadena.   Pero antes de continuar, ¿qué es un pensamiento racional? Un pensamiento es racional cuando: Es lógico y consistente con la realidad. Sirve para conseguir una meta u objetivo. Producen emociones moderadas o ‘buenas’ (como alegría).   ¿Y uno irracional? Un pensamiento irracional se caracteriza por: Ser cogniciones absolutistas, expresadas como una obligación y asociadas a emociones inadecuadas como dolor y frustración. Son ilógicos y no consistentes con la realidad. No sirven para conseguir metas y objetivos. Vamos a ver los 15 tipos de pensamientos irracionales que son las gafas con los que algunos ven el mundo, las plantas invasoras que adueñan la mente, Aaron Beck propuso la teoría detrás del pensamiento distorsionado y fue David Burns quien los popularizó con los siguientes nombres tan creativos: Filtraje:Se toman los detalles negativos y se magnifican. Palabras clave: Terrible, horrendo, horroroso, no puedo resistirlo. Pensamiento polarizado:Las cosas son blanco o negro, buenas o malas. Eres perfecto o eres un fracaso. No hay términos medio. Sobregeneralización:Se llega a una conclusión general basada en un incidente singular o una pequeña parte de la evidencia. Palabras clave: Todos, nadie, siempre, nunca. Lectura del pensamiento: Sin mediar la palabra la persona sabe qué sienten los demás y por qué se comportan de esa forma. Es capaz de ‘adivinar’ que sienten los demás respecto a ella. Visión catastrófica: Se espera el desastre. La persona se entera o escucha un problema y empieza a preguntarse: «Y si… ¿y si me sucede a mí?» Personalización: La persona cree que todo lo que la gente hace o dice es alguna forma de reacción hacia ella. Ejemplo: «Seguramente ese estado de Facebook es para mí». Falacias de control:Si se siente externamente controlado/a, se ve a sí mismo/a desamparado/a, como una víctima del destino. Ejemplo: «No puedo corregir la mala calidad de mi trabajo, me lo pidieron con muy poco tiempo de anticipación». «¿Por qué no estás feliz? ¿Es por algo que yo hice?» Falacia de la justicia:Se siente resentido/a, porque cree que sabe qué es justo y qué no pero los/as demás no están de acuerdo. Culpabilidad:La persona mantiene que los demás son los responsables de su sufrimiento, o toma el punto de vista opuesto, culpándose a sí mismo/a de todos los problemas ajenos. Ejemplos: «Deja de hacerme sentir mal». Debería: La persona posee una lista de normas rígidas sobre cómo deberían actuar tanto ella como los demás. Las personas que no cumplen estas normas la enfadan y se siente culpable si ella misma las incumple. Ejemplo: «Debería de hacer ejercicio, no debo ser tan floja». Razonamiento emocional:Cree que lo que siente tendría que ser verdadero automáticamente. Ejemplo: «Presiento que ___ me está traicionando». La falacia del cambio:Una persona espera que los/as demás cambien si los presiona a cambiar. Etiquetas globales: Se generalizan una o dos cualidades de un juicio global negativo. Ejemplo: «Todas las personas son iguales» Tener razón:La persona está continuamente en un proceso para probar que sus opiniones y acciones son correctas. Es imposible equivocarse y hará cualquier cosa para demostrar que está en lo correcto. La falacia de recompensa divina:Esperar cobrar algún día todo el sacrificio y abnegación, como si alguien le llevara las cuentas. Por ejemplo: Las personas que hacen cosas ‘buenas’ esperando que algún día alguien les regrese algo bueno. Y ¿qué puedo hacer yo con esta planta enraizada en mi mente? ¿Cómo puedo cortarla? Con […]

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Si no se puede ser feliz en este mundo,

Habrá que procurar, al menos, no ser tan desdichado/a.

Arthur Schopenhauer

¿Alguna vez has sentido que tu mundo perdía el sentido?

Somos seres viviendo situaciones diferentes con emociones muy variadas.

¿Qué te ha pasado hoy a ti? ¿qué me ha pasado hoy a mí? Recuerdo una película llamada «Corre Lola corre» que me enseñó mi gran amor de la vida cuando yo tenía unos 20 años. En la película se relataba una misma historia tres veces, pero en cada una la protagonista vivía un suceso al conseguir cambiar pequeños actos de ese día.

Y he aquí, el gran misterio de nuestro día a día, ¿qué me va a pasar? ¿En el próximo segundo que sucederá? ¿De qué lado caerá la moneda? ¿será cruz o será cara?

 

Tenemos un repertorio de estrategias de distracción para que no se adueñe de nosotros/as el pensamiento constante de lo ambigua que es la vida.

Aunque hay momentos que un pensamiento se instaura en nuestra mente como una semilla que crece. Un pensamiento catastrófico que tiene como hilo conductor un futuro incierto.

Estos pensamientos pueden ser diferentes, como lo son las plantas: Hay pensamientos con mucha raíz y pensamientos con muy poca raíz. Hay veces que podemos podar nuestros pensamientos. Otras trasplantamos los pensamientos a otro lugar. Incluso hacemos injertos de pensamientos y se los pasamos a otra persona.

Y es que somos buenos/as pensadores/as, nos han enseñado a ello: ¿os acordáis cuando nos mandaban a la silla de pensar por portarnos mal?

Y así, como de repente ese pensamiento se instaura en nuestra mente y ocupa nuestro día a día  y se convierte en el mantra que hace eco en nuestra sociedad:

«cogito ergo sum», que en español se traduce frecuentemente como «Pienso, luego existo», siendo más precisa la traducción literal del latín «pienso, por lo tanto soy». Un  planteamiento filosófico de René Descartes. el cual se convirtió en el elemento fundamental del racionalismo occidental.

Hay que tener mucho cuidado con los pensamientos, los pensamientos dominan el mundo y crean dogmas. Al pensar, sentimos y ello nos lleva a actuar. Es como un engranaje. Un paso lleva al otro.

 

Una vez que un pensamiento ha quedado muy instaurado en mí, se crea una creencia. Y una creencia es una planta invasora, de rápido crecimiento que se adueña de toda luz y de la libertad de no tener competencia.

Y entre todas las plantas las hay tóxicas. E aquí las creencias irracionales.

Albert Ellis era fiel seguidor de la idea de que los pensamientos irracionales o pensamientos distorsionados conllevan a emociones irracionales y a su vez a conductas irracionales, toda una cadena.

 

Pero antes de continuar, ¿qué es un pensamiento racional?

Un pensamiento es racional cuando:

  • Es lógico y consistente con la realidad.

  • Sirve para conseguir una meta u objetivo.

  • Producen emociones moderadas o ‘buenas’ (como alegría).

 

¿Y uno irracional?

Un pensamiento irracional se caracteriza por:

  • Ser cogniciones absolutistas, expresadas como una obligación y asociadas a emociones inadecuadas como dolor y frustración.

  • Son ilógicos y no consistentes con la realidad.

  • No sirven para conseguir metas y objetivos.

Vamos a ver los 15 tipos de pensamientos irracionales que son las gafas con los que algunos ven el mundo, las plantas invasoras que adueñan la mente, Aaron Beck propuso la teoría detrás del pensamiento distorsionado y fue David Burns quien los popularizó con los siguientes nombres tan creativos:

  1. Filtraje:Se toman los detalles negativos y se magnifican. Palabras clave: Terrible, horrendo, horroroso, no puedo resistirlo.

  1. Pensamiento polarizado:Las cosas son blanco o negro, buenas o malas. Eres perfecto o eres un fracaso. No hay términos medio.

  1. Sobregeneralización:Se llega a una conclusión general basada en un incidente singular o una pequeña parte de la evidencia. Palabras clave: Todos, nadie, siempre, nunca.

  1. Lectura del pensamiento: Sin mediar la palabra la persona sabe qué sienten los demás y por qué se comportan de esa forma. Es capaz de ‘adivinar’ que sienten los demás respecto a ella.

  1. Visión catastrófica: Se espera el desastre. La persona se entera o escucha un problema y empieza a preguntarse: «Y si… ¿y si me sucede a mí?»

  1. Personalización: La persona cree que todo lo que la gente hace o dice es alguna forma de reacción hacia ella. Ejemplo: «Seguramente ese estado de Facebook es para mí».

  1. Falacias de control:Si se siente externamente controlado/a, se ve a sí mismo/a desamparado/a, como una víctima del destino. Ejemplo: «No puedo corregir la mala calidad de mi trabajo, me lo pidieron con muy poco tiempo de anticipación». «¿Por qué no estás feliz? ¿Es por algo que yo hice?»

  1. Falacia de la justicia:Se siente resentido/a, porque cree que sabe qué es justo y qué no pero los/as demás no están de acuerdo.

  1. Culpabilidad:La persona mantiene que los demás son los responsables de su sufrimiento, o toma el punto de vista opuesto, culpándose a sí mismo/a de todos los problemas ajenos. Ejemplos: «Deja de hacerme sentir mal».

  1. Debería: La persona posee una lista de normas rígidas sobre cómo deberían actuar tanto ella como los demás. Las personas que no cumplen estas normas la enfadan y se siente culpable si ella misma las incumple. Ejemplo: «Debería de hacer ejercicio, no debo ser tan floja».

  1. Razonamiento emocional:Cree que lo que siente tendría que ser verdadero automáticamente. Ejemplo: «Presiento que ___ me está traicionando».

  1. La falacia del cambio:Una persona espera que los/as demás cambien si los presiona a cambiar.

  1. Etiquetas globales: Se generalizan una o dos cualidades de un juicio global negativo. Ejemplo: «Todas las personas son iguales»

  1. Tener razón:La persona está continuamente en un proceso para probar que sus opiniones y acciones son correctas. Es imposible equivocarse y hará cualquier cosa para demostrar que está en lo correcto.

  1. La falacia de recompensa divina:Esperar cobrar algún día todo el sacrificio y abnegación, como si alguien le llevara las cuentas. Por ejemplo: Las personas que hacen cosas ‘buenas’ esperando que algún día alguien les regrese algo bueno.


Y ¿qué puedo hacer yo con esta planta enraizada en mi mente? ¿Cómo puedo cortarla?

Con tres filtros:

  1. La evidencia: ¿Es totalmente cierto este pensamiento? ¿En qué pruebas me baso? ¿Podría existir otra explicación u otra forma de pensar más realista? ¿Es un hecho probado científicamente?

  2. La gravedad: ¿Serían tan terribles las consecuencias? ¿Qué ocurriría si…? ¿A cuántas áreas de mi vida afectaría? ¿Podría encontrarme bien aún cuando esto sea así? ¿Hay otras personas a quienes les haya ocurrido y cómo lo han vivido?

  3. La utilidad: ¿Qué consecuencias tiene para mí pensar así? ¿Me ayuda a solucionar mis problemas?  ¿Me hace sentirme bien?

 

Como dice la canción  «Alma de cantaora» de Amparo Sánchez:

«Soy el poder dentro de mí,  soy el amor del sol y la tierra, soy gran espíritu y soy eterna.

Mi vida esta llena de amor y alegría y cuando lo cantas muchas veces, pues, mira, te la crees.»

 

 

Desde Espacio Ítaca te aconsejamos que si tus pensamientos no te dejan vivir con bienestar y tienes creencias que te imposibilitan conseguir metas en tu vida y te esclavizan consultes con un profesional. Se puede pensar diferente. Se puede sentir diferente. Se puede actuar diferente.

 

Sandra Sánchez, Psicóloga colegiada A- 1951

 

 

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¿Cuándo descubriste que eras hetero? https://espacioitaca.com/cuando-descubriste-que-eras-hetero/ https://espacioitaca.com/cuando-descubriste-que-eras-hetero/#comments Mon, 12 Feb 2018 10:17:36 +0000 http://espacioitaca.com/?p=5924   ¿Te ha chocado la pregunta? Claro, la sociedad tiene la costumbre de preguntar sólo eso a las personas con una orientación  diferente a la heterosexual. Es decir: gay, bisexual, lesbiana, pansexual…etc. Juliana Martínez, en su artículo “La obligación de ser heterosexual”, es decir, la obligación de que te guste una persona del “sexo opuesto” al tuyo, partiendo de Michael Warner, desarrolla el concepto de heteronormatividad enfocándolo en la manera en la que “la sexualidad se normaliza y se reglamenta en nuestra cultura y las relaciones heterosexuales idealizadas se institucionalizan y se equiparan con lo que significa ser humano”. Es decir: Considerar que la norma está en ser heterosexual (que te gusten personas del “sexo opuesto” partiendo de lo que se entiende socialmente por “mujer” y lo que se entiende socialmente por “hombre”) Dar por hecho que todo nuestro entorno es heterosexual: nuestros/as hijos/as son heterosexuales el vecino es heterosexual (salvo que tenga ramalazo) que la amiga de mi tía sea heterosexual (salvo que lleve camisa de cuadros y pelo corto) que mi profesora esté casada con un hombre (salvo que diga “mi pareja”, porque si no dice “novio” es que es lesbiana).   Dar y dar y dar por sentado, todo el rato, hasta que el estereotipo demuestre lo contrario.   Todo comienza desde el principio, desde el: “pero que guapo eres, seguro que tendrás muchas novias” “que guapa eres, seguro que irán todos detrás de ti”   o todas las combinaciones posibles pero en formato heterosexual, al hombre le atrae la mujer y viceversa. Y sigue con los dibujos, las series infantiles y las fotos de familias conformadas por parejas heterosexuales en los libros de la escuela.   En todas estas ideas hay lenguaje, hay preguntas, frases, imágenes en las que no hay cabida a nada más, donde no hay duda de lo que eres, porque lo que eres es heterosexual. Por ejemplo, si eres un “chico” te tiene que gustar una “chica”, por norma, de ahí que podamos hablar de la ya nombrada: heteronormatividad. Entonces llega ese mito del que poca gente se atreve a hablar y que creo que sigue existiendo: el “no vaya a ser que les desorientemos”   La sociedad tiene más miedo de confundir a las personas heterosexuales, que de invisibilizar a las que pertenecen a otras orientaciones. Como por ejemplo: que a una persona le guste otra de su mismo sexo, o ambos sexos. Una vez más, preocupándose sólo por la persona que cumple la norma social, la heterosexual. Por supuesto, nadie confunde a nadie. Sólo se trata de visibilizar la diversidad, entendida como variedad, para que todas las personas podamos vernos identificadas con algo. Que las personas elijan, ¿no?   ¿A qué tiene miedo la sociedad? ¿A confundir a las/os niñas/os o a que no sean heterosexuales?  Recuerdo una de las escenas de esta película (“Prayers for Bobby”) perfectamente. El miedo al rechazo, la invisibilización y la no aceptación entre otros muchos motivos, llevan a un joven adolescente y homosexual al suicidio. Tras esto, una madre conservadora abrumada por el dolor y el llanto, culpándose de no haber aceptado a su hijo a tiempo. Pero, ¿la culpa es de ella? ¿La culpa es de las familias? ¿O es la sociedad heteronormativa la culpable de esta situación?   Luego llega el instituto, un espacio más de producción y de reproducción de heteronormatividad. Y si no tienes suerte, te enfrentas a situaciones de discriminación y de acoso escolar: El “maricón” “pareces una chica” “me resbalo con el aceite” “marimacho” ” a ver si eres más femenina” “bollera”… te etiquetan.   Más y más lenguaje, con el que la sociedad te define, te presenta y con el que intenta molestarte. Junto a esta etapa, las charlas de “educación sexual” con fotos de parejas heterosexuales en las diapositivas de presentación, con una intención únicamente preventiva y donde no hay casi cabida a la erótica, a la afectividad o a la fantasía. Por tanto, con su buen interés preventivo, hablamos de ITS (Infecciones de Transmisión Sexual), y de cómo poner un preservativo, para evitar embarazos no deseados, centrándonos en la penetración. Pero eso sí, la penetración vaginal.   Una vez más, invisibilizados/xs/as, gritando en silencio. Sigues creciendo y la heternormatividad sigue, claro. Estás invisibilizado/a o, como la sociedad prefiere decir, estás encerrado/a en un armario, y debes salir de él. La sociedad te encierra, pero tú deber salir. Un día debes sentar a tus padres/madres, amigas/os/xs… y decirles que eres homosexual, bisexual, pansexual… vamos decirles que no eres heterosexual, lo que habían dado por sentado. ¿Y tú no tienes que decirle a la gente que eres hetero? Toca decirlo y tienes miedo, miedo al rechazo. Y si lo aguantas medianamente bien lo cuentas. Y si no, lo ocultas. Y vuelve otra vez la suerte.   Inserte la frase “Yo tuve la suerte de que” en las siguientes oraciones …mis padres/madres son muy abiertos/as” …mis amigas/os me quieren mucho …fui a un colegio muy liberal Otra vez suerte, como si no fuera un DERECHO ¿sabes? El derecho a ser. Ser lo que seas, sin dar nada por sentado.       Y sigues creciendo y llega la sexualidad. En mi caso algo había oído, incluso porno había visto. Todo era sexo oral y penetración anal. Y YA. La diferencia está en que en esas charlas de instituto, os lo han explicado. Pero ¿Penetración anal? ¿Anal de ano? ¿Por ahí? ¿Y cómo? ¿Duele? ¿Hay que limpiarse? ¿Y a dónde acudes? A internet. A la información desinformada. A que te expliquen prácticas higiénicas como la lavativa, o a que te den consejos para que te duela menos. Pero eso, desinformada. Una vez más, con menos derechos. ¿Pero y quién penetra a quién? Sólo puedes dar (activo) o que te den (pasivo). O eso dicen.   Y no sólo eso, son las características que se atribuyen a cada rol. Si eres lo que socialmente se considera como femenino eres pasivo, y si no, eres activo. O aún mejor: aún queda […]

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¿Te ha chocado la pregunta?

Claro, la sociedad tiene la costumbre de preguntar sólo eso a las personas con una orientación  diferente a la heterosexual. Es decir: gay, bisexual, lesbiana, pansexual…etc.

Juliana Martínez, en su artículo “La obligación de ser heterosexual”, es decir, la obligación de que te guste una persona del “sexo opuesto” al tuyo, partiendo de Michael Warner, desarrolla el concepto de heteronormatividad enfocándolo en la manera en la que “la sexualidad se normaliza y se reglamenta en nuestra cultura y las relaciones heterosexuales idealizadas se institucionalizan y se equiparan con lo que significa ser humano”.

Es decir:

  • Considerar que la norma está en ser heterosexual (que te gusten personas del “sexo opuesto” partiendo de lo que se entiende socialmente por “mujer” y lo que se entiende socialmente por “hombre”)

  • Dar por hecho que todo nuestro entorno es heterosexual:

    • nuestros/as hijos/as son heterosexuales

    • el vecino es heterosexual (salvo que tenga ramalazo)

    • que la amiga de mi tía sea heterosexual (salvo que lleve camisa de cuadros y pelo corto)

    • que mi profesora esté casada con un hombre (salvo que diga “mi pareja”, porque si no dice “novio” es que es lesbiana).

 

Dar y dar y dar por sentado, todo el rato, hasta que el estereotipo demuestre lo contrario.

 

Todo comienza desde el principio, desde el:

  • “pero que guapo eres, seguro que tendrás muchas novias”

  • “que guapa eres, seguro que irán todos detrás de ti”

 

o todas las combinaciones posibles pero en formato heterosexual, al hombre le atrae la mujer y viceversa.

Y sigue con los dibujos, las series infantiles y las fotos de familias conformadas por parejas heterosexuales en los libros de la escuela.

 

En todas estas ideas hay lenguaje, hay preguntas, frases, imágenes en las que no hay cabida a nada más, donde no hay duda de lo que eres, porque lo que eres es heterosexual. Por ejemplo, si eres un “chico” te tiene que gustar una “chica”, por norma, de ahí que podamos hablar de la ya nombrada: heteronormatividad. Entonces llega ese mito del que poca gente se atreve a hablar y que creo que sigue existiendo: el “no vaya a ser que les desorientemos”

 

La sociedad tiene más miedo de confundir a las personas heterosexuales, que de invisibilizar a las que pertenecen a otras orientaciones. Como por ejemplo: que a una persona le guste otra de su mismo sexo, o ambos sexos.

Una vez más, preocupándose sólo por la persona que cumple la norma social, la heterosexual.

Por supuesto, nadie confunde a nadie. Sólo se trata de visibilizar la diversidad, entendida como variedad, para que todas las personas podamos vernos identificadas con algo. Que las personas elijan, ¿no?

 

¿A qué tiene miedo la sociedad? ¿A confundir a las/os niñas/os o a que no sean heterosexuales? 

Recuerdo una de las escenas de esta película (“Prayers for Bobby”) perfectamente. El miedo al rechazo, la invisibilización y la no aceptación entre otros muchos motivos, llevan a un joven adolescente y homosexual al suicidio. Tras esto, una madre conservadora abrumada por el dolor y el llanto, culpándose de no haber aceptado a su hijo a tiempo.

Pero, ¿la culpa es de ella? ¿La culpa es de las familias? ¿O es la sociedad heteronormativa la culpable de esta situación?

 

Luego llega el instituto, un espacio más de producción y de reproducción de heteronormatividad. Y si no tienes suerte, te enfrentas a situaciones de discriminación y de acoso escolar:

  • El “maricón”

  • “pareces una chica”

  • “me resbalo con el aceite”

  • “marimacho”

  • ” a ver si eres más femenina”

  • “bollera”… te etiquetan.

 

Más y más lenguaje, con el que la sociedad te define, te presenta y con el que intenta molestarte.

Junto a esta etapa, las charlas de “educación sexual” con fotos de parejas heterosexuales en las diapositivas de presentación, con una intención únicamente preventiva y donde no hay casi cabida a la erótica, a la afectividad o a la fantasía. Por tanto, con su buen interés preventivo, hablamos de ITS (Infecciones de Transmisión Sexual), y de cómo poner un preservativo, para evitar embarazos no deseados, centrándonos en la penetración. Pero eso sí, la penetración vaginal.

 

Una vez más, invisibilizados/xs/as, gritando en silencio.

Sigues creciendo y la heternormatividad sigue, claro. Estás invisibilizado/a o, como la sociedad prefiere decir, estás encerrado/a en un armario, y debes salir de él.

La sociedad te encierra, pero tú deber salir.

Un día debes sentar a tus padres/madres, amigas/os/xs… y decirles que eres homosexual, bisexual, pansexual… vamos decirles que no eres heterosexual, lo que habían dado por sentado.

¿Y tú no tienes que decirle a la gente que eres hetero?

Toca decirlo y tienes miedo, miedo al rechazo. Y si lo aguantas medianamente bien lo cuentas. Y si no, lo ocultas.

Y vuelve otra vez la suerte.

 

Inserte la frase “Yo tuve la suerte de que” en las siguientes oraciones

…mis padres/madres son muy abiertos/as”

…mis amigas/os me quieren mucho

…fui a un colegio muy liberal

Otra vez suerte, como si no fuera un DERECHO ¿sabes? El derecho a ser. Ser lo que seas, sin dar nada por sentado.

 

 

 

Y sigues creciendo y llega la sexualidad. En mi caso algo había oído, incluso porno había visto. Todo era sexo oral y penetración anal. Y YA.

La diferencia está en que en esas charlas de instituto, os lo han explicado. Pero ¿Penetración anal? ¿Anal de ano? ¿Por ahí? ¿Y cómo? ¿Duele? ¿Hay que limpiarse?

¿Y a dónde acudes? A internet. A la información desinformada. A que te expliquen prácticas higiénicas como la lavativa, o a que te den consejos para que te duela menos. Pero eso, desinformada. Una vez más, con menos derechos.

¿Pero y quién penetra a quién? Sólo puedes dar (activo) o que te den (pasivo). O eso dicen.

 

Y no sólo eso, son las características que se atribuyen a cada rol. Si eres lo que socialmente se considera como femenino eres pasivo, y si no, eres activo. O aún mejor: aún queda el resquicio de la persona que te viene a preguntarte si eres el hombre o mujer de la pareja. Si eres la de camisa de cuadros y pelo corto, eres el hombre y dominas. Si no, eres la mujer.

¡Heterosexualizan nuestras relaciones de pareja!

Otra vez, heteronormatividad.

 

Pero a ver, vamos a centrarnos. NO TODO ES PENETRACIÓN ¿nadie iba a decirlo?

De ahí la importancia de ampliar las miras, de dar paso al término erótica y al afecto, porque son conceptos que no clasifican, no reducen, ni mandan. Sólo legitiman, legitiman el derecho a disfrutar, a explorar, a respetar y a escuchar a las partes implicadas en una relación.

Pero a ver, no me malinterpretéis. No quiero decir con esto que no te pueda gustar una cosa más que otra, ni a que nos tenga que gustar todo. A lo que voy es que me canso de la clasificación, de que si soy esto, no puedo ser lo otro. ¿Cómo estás tan segura/o/x de que todo lo que no te gusta, de verdad no te gusta? Quiero decir ¿hasta qué punto nos permitimos explorar lo suficiente, como para saber lo que nos gusta y lo que no? ¿Es un deseo real o es un deseo creado? ¿No creéis que nos perdemos muchas cosas que nos pueden gustar?

¿No?

 

Dejad que os ponga un ejemplo:

¿Recordáis a este personaje? Juan Cuesta, hombre heterosexual de familia y presidente de la comunidad, agobiado. Su mujer Isabel, el otro día, decidió, mientras mantenían una relación, meterle un dedo por el culo. Sin pensárselo corre a Mauricio, un vecino periodista y gay. Está agobiado, claro. Le han metido un dedo por el culo y le ha gustado. ¿Soy gay? Le pregunta. La risa asegurada.

¿Y esto es tan ficticio? ¿Esto es sólo de las series? El perineo (zona corporal próxima al ano) es una de las zonas más erógenas del hombre y que a ti no te guste jugar con tu ano, ¿casualidad? No lo creo. Y si me gusta soy gay, claro. Una vez más, las prácticas ordenadas y clasificadas en categorías. SI soy esto no me puede gustar lo otro.

 

Fuera de todo esto, si te encuentras en una situación de descubrimiento de una orientación distinta a la heterosexual:

-Habla de las cosas que te preocupan y te dan miedo, porque es normal que tengas miedo, vives en una sociedad heteronormativa.

-Trabaja tu autoestima y tu aceptación personal.

-Tómate el tiempo que necesites, no te obligues a contarlo ya si no quieres.

Si eres un/a/x familiar, amiga/o/x:

-No juzgues de primeras. Escucha a esa persona. Si te lo está contando es porque confía en ti.

-Igual necesitas tiempo. Lo entiendo, recuerda que vives en una sociedad heteronormativa.

-Aunque necesites un tiempo, recuérdale a esa persona lo que la quieres, o que no la rechazas por ello. Aunque te den tiempo y espacio, el silencio que se genera en el proceso de aceptación, puede ser incómodo para la persona que te lo ha contado.

 

En Espacio Ítaca podemos ayudaros si lo necesitáis. Nuestro equipo de profesionales crea un espacio de no enjuiciamiento para que os sintáis libres para hablar de lo que necesitéis.

 

Para terminar, os invito a luchar y a abrir las miras. Sólo en la consciencia y en la concienciación conseguiremos la victoria.

Este artículo corresponde a una parte de una realidad inmensa y diversa. Sabemos que existen otras realidades, en esta ocasión hemos hablado de esta realidad personal de un hombre cis homosexual.

 

 

Sergio Miguel Bellosta, Psicólogo colegiado A-2815

 

 

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